Se puede decir, aunque él no se vea así, que Óscar García es referente dentro y fuera de la pista. Con su insultante juventud ya ocupa plaza en la máxima categoría del balonmano español, la ASOBAL, ha sido internacional con las inferiores de los Hispanos y no olvida, algo que es clave para todos los niños y niñas que empiezan, que igual o más importante que su actual carrera deportiva son los estudios.

Él lo aplica con la carrera de Ingeniería Industrial que está cursando. “Es complicado llegar a los mejores equipos y cobrar grandes cantidades de dinero, por eso más vale tener estudios y una base sólida, y no centrarse únicamente en el deporte”, explica Óscar, que a diario hace realidad el sueño de cualquier chico o chica que empieza en esto: vivir y dedicarse al hobby que te apasiona.

Pero como las lesiones pueden frenarte, más vale tener los estudios detrás y no solo el balonmano”, remarca.

Óscar García, primera renovación de la factoría Fertiberia Puerto Sagunto

El aficionado que se convirtió en referente para sus vecinos

Óscar, junto a los Toni Alegre, Óscar José Bergantiño, Iñigo Celorrio o Ángel López son esa representación de la cantera que tan importante es para la identificación de la grada con su equipo. No todos llegaron a la base del Fertiberia BM Puerto Sagunto en el mismo momento, pero ahora sí que son de los más aclamados por una afición del Ovni que entiende y siente mucho la pasión por estos colores, los que ha mamado desde pequeñito nuestro protagonista.

Primero cuando con 7 años ingresó en la estructura del club, quemando todas las etapas hasta su debut en Asobal con Nikola Milos antes de cumplir la mayoría de edad. Y luego cuando iba de la mano de su padre, que también jugó en el club hace algunas décadas, y se sentaba en su asiento del pabellón para animar a sus ídolos. Ahora son otros jóvenes los que sueñan con ser como Óscar, para el que ser parte de este proyecto es una bendición que no siempre imaginó posible un chaval nacido además en la zona.

Claro que soñaba con jugar aquí, pero es complicado y hay que valorarlo mucho. Exige mucho trabajo, y cuando miras atrás no te imaginas todo lo que has vivido en tan poco tiempo en la élite. Por eso le estoy muy agradecido al club”, explica este jugador de primera línea, cuyas virtudes también lucen cuando actúa de defensor avanzado.

Le gusta defender, aspecto que considera vital para que cualquier proyecto tenga hoy en día opciones de triunfar en competición, y hablando con él se percibe todavía la emoción que despiertan en él los pensamientos acerca de su estreno en la élite. Curiosamente no tiene grabado a fuego en la mente el día y el rival de su debut, pero sí el de su primer gol “que fue en Guadalajara, en un partido donde íbamos por debajo en el marcador”.

Por su meteórica trayectoria confiesa que “hay veces que me dicen lo de ser un ejemplo, pero no me veo así. Me veo como un chiquillo que ha estado trabajando desde el principio, desde abajo, jugando y divirtiéndome con los altibajos propios que tienes en toda trayectoria del deporte y la vida”.

Me siento muy orgulloso de haber conocido a tanta gente en el club, y soy lo que soy gracias a todos con los que he coincidido en cada etapa en el Fertiberia BM Puerto Sagunto desde mis inicios como canterano, siendo un niño. Valores como el compañerismo, la lucha y la entrega me los ha enseñado este deporte”, añade.

Garrafas de agua y cajas de herramientas

Del balonmano extrapola conceptos y valores que le sirven para su vida académica, en la complicada y exigente carrera de Ingeniería Industrial. El compañerismo y el trabajo en equipo son dos de ellos, por ejemplo, y la familia y amigos más cercanos son otros de los pilares clave que sujetan la trayectoria deportiva y vital de esta joven perla del deporte valenciano y español.

Ellos son su ‘clavo ardiendo’, los que le ayudan a ver el lado positivo de las cosas aunque a veces cueste. Justifican la madurez que exhibe este jovencísimo valor de la cantera rojiblanca que como bien sabe su club, representa el arquetipo de jugador soñado por cualquier equipo de ASOBAL: humilde, trabajador y encima en su caso con un plus que aquí el aficionado aprecia mucho como es lo de ser porteño desde la cuna.

Cuando regrese a la competición junto a sus compañeros en el plantel que dirige Vicent Nogués junto a Vicent Rosaleny, todavía sin fecha exacta aunque sí saben todos y se congratulan por ello que será entre los mejores por segundo año consecutivo tras anular lo que restaba de curso 19/20 el COVID-19, lo hará tras muchos meses alejado de la pista. Pero no del trabajo físico y del cuidado de su cuerpo y mente, aprovechando estos meses de confinamiento para ejercitarse como y con lo que podía a cada momento.

Alternando con su hermano (también jugador de balonmano en la cantera del Fertiberia BM Puerto Sagunto, con 4 años menos pero más centímetros ya que Óscar) tiempo en la elíptica que posee en su domicilio, y cuando no estaba con esta máquina en el piso de arriba se bajaba al garaje para trabajar allí, echando mano del ingenio para convertir cualquier objeto en material utilizable. “Garrafas de agua, maletines de herramientas o lo que se pudiera”, confiesa Óscar.

La nueva realidad en el balonmano español

El porteño, que aunque ahora no tiene trabajo en la pista sí que lo tiene en el aula virtual de su universidad, “donde nos mandan más faena que antes”, no quiere analizar demasiado lo que puede surgir de esta crisis sanitaria y económica en lo relativo a la máxima competición de clubes en España. Una ASOBAL que por cierto podéis seguir cada fin de semana a través de la plataforma de streaming de LaLigaSports, la gran ventana por la que asomarse a todo el deporte español.

Si hay garantías sanitarias para todos, cree que será cuestión de tiempo que todo vuelva a la normalidad que conocían antes de la pandemia. Aunque no escapa a su reflexión las apreturas económicas que pueden llegar para todos los clubes, lo que visto desde el prisma de un canterano puede ser sinónimo de más oportunidades para la gente joven y de la casa.

“Este parón y confinamiento nos afecta a todos los clubes por igual, partimos todos desde el mismo sitio. El que luego se adapte más rápido cogerá ventaja en la vuelta a la competición”, destaca Óscar, para el que la ausencia de público también va a ser otro detalle a tener en cuenta.

No hay que comerse la cabeza porque no sabemos cuándo ni cómo vamos a volver a jugar. Si luego miran los clubes hacia la base es una buena noticia dentro de lo malo, puede ser el momento de echar mano de ese entorno si lo han tenido bien cuidado durante todos estos años”.

Gracias a Fertiberia –“le debemos agradecimiento porque nos ha ayudado para seguir en ASOBAL”- se sienten capaces en este club del Puerto de Sagunto de cumplir de nuevo con el objetivo de la permanencia, siendo junto al BM Benidorm que este próximo curso además viajará por Europa el máximo exponente del balonmano masculino de la Comunitat. “Si se puede aspirar a más no dudaremos en luchar por ello”, advierte, esperanzado también con que el paso del tiempo haga más fuertes y competitivas a ambas entidades entre la élite nacional.

Eso para el Fertiberia BM Puerto Sagunto ya tendrá que ser sin el mito David Bruixola, el guardián de la portería rojiblanca que ha dicho adiós tras muchísimos años defendiendo el marco del Ovni. Las últimas palabras de Óscar García van para alguien que ha enseñado el camino de la profesionalidad y el éxito entre los mayores a los que vienen de abajo. “Con él como capitán he aprendido bastantes cosas, y se va a notar su ausencia. Intentaremos hacer que no se note y seguir luchando como hasta ahora, sin perder la ilusión y las ganas”.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies