Pese a las dificultades encontradas debido a la pandemia provocada por el COVID-19 y las restricciones ordenadas por las autoridades a lo largo de este año, el circuito se ha podido sacar adelante con el esfuerzo de jugadores/as, clubs y federación. De hecho, es desde la propia Federación, de donde vienen los agradecimientos a los jugadores, clubes, jueces árbitros, patrocinadores, entrenadores y todos aquellos que rodean cada torneo del circuito, conscientes de que sin ellos, habría sido imposible.

La última cita no defraudó. Ni a los miles de espectadores que siguieron la retransmisión por streaming que de nuevo ofreció la federación, ni a los valientes que siguieron su desarrollo desde la calle, ya que el evento se celebró a puerta cerrada. Algo que de nuevo carece de sentido, ya que como en otros deportes, en lugar de situar al público en las gradas, con las medidas de seguridad necesarias, se amontonan en las proximidades de los campos para poder seguir de cerca los eventos.

Arantxa Soriano y Tamara Icardo vencen a las campeonas autonómicas

Arantxa Soriano mostró en toda su extensión la evolución que ha sufrido en los últimos meses. Bajando el nivel de riesgo y la velocidad de bola, acumulando más volumen de juego y limitando los errores se ha convertido en una jugadora mucho más peligrosa. A su lado emergió la figura colosal de Tamara Icardo. Dominadora del juego en toda su extensión consiguió templar los nervios de forma admirable en los momentos de mayor complicación.

Levantaron el título tras superar a las campeonas de la Comunitat Valenciana. Anna Cortiles y Jessica Castelló comenzaron el partido despistadas llegando a perder 5/0. Sin embargo, a partir del sexto juego cambiaron. Llegaron a ser brillantes liderando la segunda maga 5/2. Se vieron superadas a partir de aquí pero aguantaron como jabatas hasta llegar al tiebreak donde perdieron todos los puntos.

La final masculina sin embargo, nos mostraba el cambio generacional en el pádel de la Comunitat Valenciana. Del genial Matías Nicoletti, el revés que ha marcado el principio de siglo en nuestro pádel a Christian Fuster, su heredero en este final de segunda década. El argentino jugó y disfrutó al lado de su mejor alumno, Salva Oria, sin embargo Fuster ganó compartiendo pista con Josete Rico.

Campeones masculinos del torne celebrado en Ecomm Padel en Sant Vicent del Raspeig.

El partido tuvo mucha miga. Josete y Christian se pusieron 4/1 arriba en el primer set pero Mati y Salva dieron su mejor pádel para igualar el juego e incluso sacar con 5/4 para ganar la primera manga, ero les fue imposible. Rico y Fuster terminaron el juego y el set de forma incontestable (7/5), aprovechando las buenas sensaciones en el arranque del segundo set hasta ponerse 3/0 arriba. Pero una vez más, Nicoletti y Oria se agarraron a la pista rosa para igualarlo y forzar el desempate final en el que vencieron Josete y Fuster.

Dos grandes finales para un gran circuito que pone punto final a este 2020, antesala del máster absoluto que veremos en el Bela Padel Center dentro de 15 días.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies