Dos campeones mundiales sub 20 ejemplificando el auge del rugby valenciano | Yo soy noticia

En ese grupo de afortunados jugadores, que formaron parte del combinado nacional que subió un escalón que no había podido hacer ningún equipo español previo en la categoría, encontramos a Mario Coronado y Javier Salomó, que junto a Nacho Piñeiro y Daniel Catanzaro compusieron el núcleo valenciano de una selección que dio la gran alegría del verano a todo el rugby español.

Precisamente con Mario Coronado y Javier Salomó quedamos en el campo de Quatre Carreres de Valencia, donde entrenan con el Senior de un Valencia Rugby Club que vive un renacer de su cantera y primeros equipos que ilusiona a todos los presentes, soñando con reverdecer viejos laureles y volver a pisar con sus chicos la élite del rugby nacional.

Junto a ellos queremos saber más de este pujante deporte, de su momento actual en la provincia de Valencia y la Comunitat Valenciana y sobre cómo compaginan deporte de alto nivel y estudios dos jóvenes talentosos, maduros y sobradamente preparados.

De izquierda a derecha: Javier Salomó, el periodista Adrián Rubio de YoSoyNoticia.es y Mario Coronado.

El futbolista que encontró acomodo para su velocidad y el chico ‘grandote’ que en el rugby siempre tuvo un sitio

Tanto Mario como Javier, cuya amistad y complicidad es palpable durante la entrevista ya que llevan más de 5 años de sus vidas compartiendo muchas horas en torno al balón ovalado, proceden de familias en los que el rugby no era tema de conversación.

Ellos lo introdujeron por primera vez, en el caso de Mario cambiando el futsal y fútbol por un rugby en el que su velocidad le hizo destacar desde un primer momento, y con Javier hallando primero en el San Roque un entorno en el que aceptaron de primeras a un joven de 11 años cuyo tamaño llamaba la atención, viendo como la parte física y de contacto del rugby enseguida le fueron como anillo al dedo.

“En el rugby puedes adaptar cualquier cuerpo al juego”, señalan dos jóvenes talentos de 20 y 19 años de edad que desde que eran sub 16 llevan compartiendo infinidad de viajes, entrenamientos y anécdotas siempre con el rugby en el medio de la conversación. Mario Coronado y Javier Salomó han pasado por Cheste, por el centro de tecnificación que allí tiene la Federación de Rugby de la Comunitat Valenciana en unas instalaciones dependientes de la Generalitat Valenciana.

Catanzaro (cantera Les Abelles y actualmente jugando en Francia) y Piñeiro (también del Valencia RC y otro que se ha ido a jugar a Francia) también pasaron por Cheste, como cualquier buena promesa masculina o femenina del rugby valenciano que se precie. Un oval autonómico que va a más y eso también se debe, además del crecimiento de las canteras de los clubes, a esta labor de formación más intensa y específica que el ente federativo realiza con los que destacan desde bien pronto.

“El nivel y volumen de entrenamiento es mayor que en el club, te formas para poder estar al alto nivel y por eso ya con 15 años hacíamos en una semana el trabajo que otros chicos podían realizar en un mes con sus clubes. Allí das un salto importante”, explican Mario y Javier sobre una etapa de sus vidas que les ha permitido alcanzar el nivel de juego y compromiso que poseen actualmente, siendo campeones mundiales sub 20.

El nivel y volumen de entrenamiento es mayor que en el club, te formas para poder estar al alto nivel y por eso ya con 15 años hacíamos en una semana el trabajo que otros chicos podían realizar en un mes con sus clubes. Allí das un salto importante»

“Se me sigue poniendo la piel de gallina, es como si estuviese allí y sigo celebrándolo un mes después”, confiesa Salomó, que incide en el arduo trabajo que hay en la sombra y que solo ven los más cercanos a los jugadores. “Trabajas para que lleguen estos momentos y luego hay que conseguirlo, a día de hoy sigo sin creérmelo hasta que no vemos la medalla”.

En su caso un alegrón de ese calibre compensa todas las dudas y malos momentos que también rodean al rugby de formación, cuando a chicos tan jóvenes se les exige un compromiso y profesionalidad que no siempre es fácil de llevar. A Javier la presión y las dudas le hicieron plantearse dar un paso a un lado y centrarse solo en sus estudios de Ingeniería del Diseño Industrial y Desarrollo de Producto. “Piensas si merece la pena todo el sacrificio, y éxitos así lo justifican todo”.

Una euforia compartida por Mario, que aún tiene en su cabeza todas las imágenes de celebración junto a compañeros y staff en el césped del campo de juego de Kenia. En su caso, compagina rugby de alto nivel como jugador y entrenador del sub 16 del Valencia RC con las aulas de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

“El plan A son los estudios”, destacan ambos, demostrando madurez y tener las ideas muy claras para que el oro mundial sub 20 no les haga olvidar que pese a sus cualidades y éxitos, vivir del rugby es muy complicado por no decir casi imposible y más en España, donde este deporte aún debe adquirir mucha más notoriedad además de los apoyos públicos y privados para darles un mejor futuro a jóvenes como ellos.

“Si lo tienes claro eres capaz de sacrificar cosas que alguien de tu edad no lo hace, hay que ser muy ordenado y gestionar a la perfección el tiempo, tenerlo todo muy planificado. Se puede compaginar todo, pero es duro y hay que ser muy responsable”, añaden.

La cercanía y familiaridad del rugby, un tesoro que cuidar

El rugby cada vez es menos minoritario en la sociedad española, alcanzando éxitos como la última clasificación mundialista de los Leones XV que aunque luego empañaron ‘cagadas’ de despachos, quedan en el recuerdo de todos los aficionados y hacen que este deporte cada vez llegue a más gente.

Si lo tienes claro eres capaz de sacrificar cosas que alguien de tu edad no lo hace, hay que ser muy ordenado y gestionar a la perfección el tiempo, tenerlo todo muy planificado. Se puede compaginar todo, pero es duro y hay que ser muy responsable”

La modalidad del Seven además ya es olímpica desde Río 2016, donde el rugby valenciano y jóvenes como Mario Coronado o Javier Salomó tuvieron allí referentes locales como César Sempere, Javier Carrión o Matías Tudela.

Actualmente en el máximo nivel de las selecciones españolas están Àlvar Gimeno, Vicente del Hoyo, Marc Sánchez, Guillermo Domínguez, María Calvo o Ingrid Algar, y en el futuro ojalá los apellidos de Coronado, Salomó, Catanzaro o Piñeiro también puedan ser un ejemplo para los cientos de chicos y chicas que cada curso comienzan su aventura con el balón ovalado en la Comunitat Valenciana.

Pero pase lo que pase, y crezca lo que crezca este deporte en próximas décadas, ambos tienen muy claro que la esencia no puede perderse nunca, y eso pasa por la familiaridad, buen rollo y cercanía que en este juego ejemplifica como ninguna otra cosa el ‘tercer tiempo’ de convivencia entre rivales que minutos antes han estado ‘partiéndose’ la cara sobre el verde.

“Me encanta la cercanía que hay en el rugby. Cuando yo empezaba no tenía referentes claros dentro del club, pero ahora nos ven a nosotros y los chicos de la cantera saben que pueden llegar y que es muy bonito este mundo”, explican, insistiendo en lo mágico y especial del tercer tiempo. “Ojalá no se pierda eso nunca, esa unión que tanto nos aporta. La esencia de familia que hay en el rugby”.

Y hablando de familia, la que está cada vez más ilusionada y ambiciosa es la del Valencia RC, desde los más pequeños hasta los Senior masculinos que dirige Pablo Lammertyn y el femenino de María Ribera (el pujante Rugby Turia fruto de la unión con el vecino Tatami RC).

Me encanta la cercanía que hay en el rugby. Cuando yo empezaba no tenía referentes claros dentro del club, pero ahora nos ven a nosotros y los chicos de la cantera saben que pueden llegar y que es muy bonito este mundo”

Mario y Javier ya son parte del Senior de DHB, el conjunto que el curso pasado rozó el playoff de ascenso a DH, categoría en la que tantos éxitos obtuvo hace décadas el Valencia RC, y para esta nueva campaña 23/24 hablan sin tapujos de luchar por lo máximo para aprovechar el resurgir de una entidad que ha hecho de la apuesta por la cantera una seña de identidad. “Es ambicioso el proyecto y por eso nos queremos quedar, llevamos dos semanas entrenando con la pretemporada y ya somos unos 70 en el Senior que es algo casi nunca visto”.

“Se notan las ganas de estar en el Valencia RC, ahora es momento de aprovecharlo y explotar al máximo desde la escuela S6 hasta los Senior. Hay muy buenos mimbres y esperamos que lo nuestro sirva de referencia para todos los que suben, hace dos días que nosotros éramos esos chicos que están en la cantera soñando con llegar al primer equipo”, añaden.

En sus palabras denotan ‘hambre’ deportiva, transmitiendo un espíritu competitivo que sin duda se ha visto avivado por el reciente oro mundial en Kenia. “El proyecto es para subir a DH, luego saldrá o no, pero estamos trabajando en ello con todas las herramientas”.

Hay muy buenos mimbres y esperamos que lo nuestro sirva de referencia para todos los que suben, hace dos días que nosotros éramos esos chicos que están en la cantera soñando con llegar al primer equipo”

Testimonio de que el rugby valenciano va a más

Mario Coronado y Javier Salomó son dos orgullosos referentes del rugby valenciano joven, el de presente pero sobre todo futuro y eso enriquece un panorama que en la provincia de Valencia tiene al CAU, Les Abelles y al propio Valencia RC como máximos exponentes. Clubes que se codean con los mejores equipos del país en diferentes niveles, como también lo llevan haciendo estos últimos años unas Selecciones Valencianas de XV y Seven cada vez más habituadas al pódium en los campeonatos de España.

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“El crecimiento es claro y son hitos que hace 10 años eran impensables, ahora falta dar otro pasito más y hacerlo ya estable, que se pueda vivir más y mejor del rugby para no tener que irte siempre fuera”, indican nuestros protagonistas.

Nos despedimos con la sonrisa del presente, donde el rugby en la Comunitat Valenciana atesora cerca de 5.000 licencias y forma parte de programas tan exitosos como el de ‘Esport a l’Escola’ con el que el balón ovalado ocupa muchas horas al año en los centros educativos. Pero también con una mirada hacia el futuro, en el que el desarrollo pasa sí o sí por contar con mayor número de instalaciones, una reivindicación ya clásica pero no por ello menos necesaria.

Somos chavales trabajadores que llevamos currando, entrenando y estudiando muchos años. Seguiremos haciéndolo para que el rugby valenciano siga creciendo”

“Se resiente la formación de los jugadores y jugadoras, cuanto más espacio mucho mejor y eso se notará seguro para bien”, finaliza Mario, con el sonriente e inseparable Javier Salomó a su lado con ganas de darle mayor difusión a un deporte que a ellos, desde que eran unos niños, les ha cambiado la vida y aún tiene que hacerlo con muchos más chicos y chicas. “Es un mundo muy sano, desde el campo hasta la grada. Somos chavales trabajadores que llevamos currando, entrenando y estudiando muchos años. Seguiremos haciéndolo para que el rugby valenciano siga creciendo”.

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