Este africano primero fue a parar, junto a otras personas llegadas en sus mismas circunstancias, a la localidad valenciana de L’Alcúdia, donde fue acogido por Cruz Roja y participó en un programa de actividades socioculturales, entre otras cosas. Aquí, gracias también a Veteranos del Tatami Rugby Club, emplean este deporte como herramienta integradora y de formación de personas que buscan una mejor oportunidad vital lejos de sus países de origen.

Algunos continúan en el rugby y otros cambian de actividad o de país, pero los hay que como en el caso de Drame y otros dos compañeros más sí que muestran un gran interés por continuar ligados al balón ovalado. Se genera entonces una sinergia que tanto Cruz Roja como Tatami valoran en términos muy positivos para el presente, pero también mirando a un futuro cargado de más esperanza e ilusión en las mochilas de estos sufridos viajeros.

Los puentes que construye el rugby, que no los derribe el hombre

Beneficios para todos

Es Xavier Part el educador de Cruz Roja Española, presente en el proyecto de L’Alcúdia, el que nos vuelve a atender para hablarnos del crecimiento de un programa que tiene poco más de un año de vida. Las incertidumbres iniciales se han disipado viendo lo positivamente que ha influido el rugby en el día a día de los africanos, y sobre todo tras encontrar una estable colaboración con un Tatami Rugby Club que a través de la sección de Veteranos ofrece una valiosísima oportunidad a estos chicos.

A través de esta sección de Veteranos protagonistas como Drame y demás compañeros toman contacto con la realidad de entrenamientos y convivencia dentro de un club. Es su compromiso, capacidad de aprendizaje y sobre todo las ganas lo que hace que puedan dar pasos más firmes en su integración dentro del deporte y la sociedad valenciana. Y para alegría de muchos y como ejemplo para todos, hay brotes verdes que dan esperanza a los implicados en ayudarles.

“Estos chavales están muy comprometidos y pueden llegar a ser jugadores de rugby si es lo que quieren”, señala Xavi, que destaca la capacidad de trabajo y la firme voluntad de ayudar en cualquier actividad del club, como torneos o terceros tiempos, que muestran diariamente y sin que nadie se lo exija. Es una relación de respeto mutuo y de entender que juntos es mejor, que si el cariño y las ganas son recíprocas todo será más fácil y mejor.

Es su forma de agradecer la acogida, de sociabilizar dentro de la nueva sociedad valenciana que les acoge”, añade.

La experiencia colectiva enriquece a los implicados pero también al resto de la masa social del Tatami Rugby Club, ayudando a desterrar peligrosos prejuicios y tópicos sobre los migrantes que cruzan nuestras fronteras para buscar un futuro entre nosotros. Lo positivo a nivel físico, mental y en el aspecto social que esta convivencia con el rugby les reporta es enorme, y sus gestos posteriores delatan que no han venido aquí para aprovecharse sin más.

De hecho, Drame ya ha empezado a trabajar (tiene derecho por estar dentro de un proceso de protección internacional) gracias a la mediación de una persona del Tatami, y con su primer sueldo ha empezado a sufragarse, poco a poco, el coste de su ficha en el segundo equipo Senior de Territorial. Ahí están tanto él como otros dos compañeros más salidos del proyecto de Cruz Roja en L’Alcúdia, haciéndose acreedores a ojos de los técnicos del club valenciano de una oportunidad que les brinda su actitud.

“Lo importante y que priorizamos son las necesidades vitales y de integración de los chavales, que sean jugadores o no del club es una elección puramente suya. Queremos que esto les sirva para que puedan tener más posibilidades dentro de su integración en la sociedad, ya sea en València o si al final deciden marcharse a otro país”, destaca Xavier Part.

Un contrato de ética

Sin un club con las firmes convicciones sociales y deportivas que siempre ha demostrado un histórico del rugby español como es el Tatami RC, esto no sería posible. No es el único club valenciano pues también están CAU, Les Abelles o Rugby Club Valencia prestándose a ayudar en la integración de migrantes, y eso demuestra que este deporte es especial también por un motivo como éste.

Monchi’, entrenador del Senior de Territorial que ha hecho ficha tanto a Drame como a dos africanos más, es el actual coordinador deportivo del club y resume en pocas palabras lo que es un acuerdo de colaboración con Cruz Roja que está por encima de palabras, o de firmas sobre un papel. “Nosotros estamos muy contentos con ellos. Más que un acuerdo o colaboración, es un contrato de ética el que tenemos desde Tatami con Cruz Roja y chavales como Drame”, afirma.

Son Veteranos como él los que primero acogen bajo su ala a chicos como el protagonista de esta emotiva y esperanzadora historia, y luego ya tienen que ser estos nuevos jugadores los que demuestren su voluntad de querer ser parte de esta particular familia del rugby valenciano.

Las puertas las tienen siempre abiertas. “Una de las primeras cosas que me dijeron en el rugby fue que aquí cabe todo el mundo, que éste es un deporte que acoge a todos tanto deportiva como socialmente hablando. Aquí no excluimos a nadie”, explica ‘Monchi’ a Yosoynoticia.es.

“Aquí somos una familia”, añade. Un grupo humano donde ya se han ganado un espacio los nuevos compañeros africanos, “muy duros y resistentes” como los define su entrenador en el equipo Senior B de la competición Territorial valenciana.

Pero por encima de todo está el compromiso con otras parcelas del club, con cualquier actividad que requiera de manos, ganas y una actitud positiva ante la vida como la que poseen ellos. “Ellos demuestran así el cariño que sienten y agradecen tu ayuda. Por estas cosas ya son uno más dentro del grupo, como si llevasen 20 años”.

Se integran en la sociedad valenciana gracias a los valores de un rugby que sirve para conducirse con honradez en la vida. Gracias a Cruz Roja y al Tatami RC ven el lado bueno de una existencia que no siempre ha sido justo con ellos.

Les estamos enseñando que no todo el mundo es duro con ellos, que hay ‘oasis’ en los cuales la gente no es mala”.

Llévame en tu bicicleta

El Tatami RC, a través de los Veteranos, puso en marcha para ayudar más si cabe a estos migrantes una campaña muy especial.

Se trata de una recogida de bicicletas que puede donar cualquier jugador, socio o simpatizante del club, y son los mismos Veteranos los que acondicionan y ponen a punto este vehículo de dos ruedas para que no les falten ni mantenimiento ni equipamiento de seguridad, como cascos o luces.

Ya llevan 6 entregadas a chicos como Drame, que disfrutan de la solidaridad del club valenciano tanto dentro como fuera del campo.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies