Una eliminatoria digna de analizar y un proyecto, el rojinegro, que al igual que la temporada pasada vuelve a estar en la fase decisiva de la lucha por regresar a la élite nacional.

Un entorno que conocieron dos proyectos de la primera década del siglo, y a los que regresamos para entender más si cabe la idiosincrasia de un club que combate la falta de recursos económicos con ingenio, pasión por la cantera y una ambición a prueba de cualquier obstáculo.

Así ve la plantilla del CAU esta eliminatoria de ascenso contra el Bathco Santander

El ascenso del 2001

Toni Gimeno es actual Director Técnico del CAU Rugby Valencia, alma máter y cualquier etiqueta que a uno se le ocurra ponerle a un tipo vinculado durante más de cuatro décadas a este deporte en la ciudad.

Bajo su tutela se ascendió en la 2000/2001, siendo la primera vez que el CAU pisaba la máxima categoría. Y lo hacía, como explica Toni, viniendo desde muy abajo y remando contra viento y marea. “Añora uno el primer ascenso que conseguimos, con un grupo de entrenadores junto a mi en el que estaban Toni Gargallo, Ramón Mont o Pepo Tormo“.

Conseguimos el primer ascenso del club a División de Honor, que fue un hecho trascendental para nosotros porque hemos sido un club que venía de las catacumbas del rugby valenciano”, añade.

Y habla con propiedad porque Toni Gimeno recuerda entrenar al CAU en 2ª Territorial, compaginando primer equipo con la dirección de alguno más en la cantera. “Ser capaces de llegar a ese ascenso en un último partido contra Cisneros fue increíble en aquella época de principios de siglo. Era una División de Honor B solo de 10 equipos y muy poderosa, y ser capaz de competir y ganarla fue muy importante para nosotros”.

El año siguiente fuimos capaces de competir y mantenernos en la élite, que fue algo muy difícil”, destaca.

Una ilusión para la cantera, un orgullo para Valencia

La Comunitat Valenciana tan solo posee al CAU como representante en la búsqueda del soñado ascenso a la élite, lo que una década después colocaría a la entidad rojinegra entre los mejores del rugby español. No es una tarea nada fácil, comenzando por lo de este mismo domingo contra el Bathco Santander, pero pase lo que pase, ya hay mucho y bueno que extraer de otra temporada más de compromiso del club con el balón ovalado y sus valores.

“Lo primero que siento repasando en mi mente el momento actual del club es satisfacción. Es un orgullo que sigamos con nuestro pensamiento fundamental de conseguir que todos nuestros jugadores, jugadoras y equipos lleguen a ser lo mejor que puedan llegar a ser, y que siendo fiel a nuestra forma de ser y entender el rugby hayamos llegado a competir con una plantilla muy joven y que practica un rugby muy alegre”, confiesa Toni Gimeno, que alaba así a los actuales gestores del grupo.

Estoy muy contento con el trabajo de Ricky Andrew y César Camusso con el grupo. Han sido capaces de hacer sentir y jugar a los chicos como un auténtico equipo del CAU”, remarca.

El veterano entrenador apela a la ilusión, que para el resto de categorías del club supone el poder ver este domingo en el Río al Senior masculino ‘partirse la cara’ contra un temible rival, dando buenos ejemplos e importantes referentes en los que mirarse a los más jóvenes de la Escuela del CAU.

“Es importante que las niñas y niños se vean reflejados en esos jugadores con los que han compartido mucho, y que además de ser muy importante para los que están aquí con nosotros también lo sea para los jugadores y jugadoras que están fuera de casa, los que siguen sintiendo y viviendo el club como nunca. Porque quien es del CAU, es parte del CAU para siempre”, confiesa.

Para Valencia también es motivo de alegría tener a un representante a estas alturas del curso, otorgando fama y repercusión a una ciudad que ansía volver a estar presente en la División de Honor masculina. Eso sí, los árboles no nos deben impedir ver el bosque, y además de lo deportivo hay mucho trabajo que hacer en diferentes esferas si se quiere volver a tener un proyecto en lo más alto.

Porque igual que hay “mucha satisfacción” por la posibilidad para Valencia de recibir a un rival poderoso como Bathco Santander, también hay otra lectura que hacer. “Seguimos sin ser capaces de generar el dinero necesario para tener una estructura profesional, aunque lo compensamos con una ilusión y capacidad de desarrollo del rugby en nuestra ciudad muy grande”.

El último baile entre los mejores

Tuvo que pasar casi una década para que en la 2009/10 los colores rojinegros del CAU Rugby Valencia volvieran a estar presentes en la DH. En esta ocasión dos alumnos aventajados de Toni Gimeno en el ascenso del 2001, Nico Barzano y Juanmi Mañas, fueron los que cogieron las riendas y lograron algo que parecía impensable: otro ascenso para la entidad.

Así lo recuerda Nico Barzano, con el que también ha hablado Yosoynoticia.es en la previa del inicio de los playoffs 2019. “Hubo un solo fichaje, ‘Bicho’ de Les Abelles, y por lo demás juntamos un grupo de jugadores en torno a los 30-31 años y que se conocían todos muy bien. Venían de la Escuela del CAU y habían jugado juntos en la base, llevaban varios años jugando juntos y yo sabía el potencial que tenían”.

Así lo recuerda Nico, que por aquel entonces tuvo que compaginar la labor de entrenador-jugador (similitud con el actual proyecto, donde Ricky Andrew desarrolla la misma labor) tras volver de su estancia de cuatro años en Nueva Zelanda. Y recogió un grupo humano que un año antes se había salvado de forma agónica de un descenso de categoría.

“Tuvimos un juego muy básico durante todo el año de no cometer errores. Nos basamos en los fundamentos tácticos del rugby y en que tuvieran balones con espacio las personas más peligrosas de nuestro equipo, como por ejemplo era Edu Sorribes en aquella época”, confiesa.

Y sorprendentemente para casi todos fueron ganando partidos esa temporada en DHB, y siempre estuvieron en la parte alta de la tabla. Al final del camino aguardaba Hernani por una plaza entre los mejores de la División de Honor, y la confianza por subir era algo que no faltaba en el seno de aquel CAU de Nico Barzano y Juanmi Mañas, incluso contra la falta de fe de un entorno que aún no había olvidado la angustia del curso anterior.

En casa ganamos muy bien pero el partido de vuelta fue un infierno, donde conseguimos ascender por una patada de Edu Sorribes desde medio campo y en el último instante. Tuvimos suerte en aquel momento, pero habíamos ganado bien en casa y nos lo merecimos”, rememora Nico.

Y aunque al año siguiente se descendió, sin apenas cambios en un bloque de gente de casa y rodeados de proyectos muy profesionales, la alegría y el recuerdo de una breve etapa dorada en el club no se la va a quitar nadie.

“Descendimos y estuvimos 4 temporadas más en el banquillo en DHB. Luego pasó a ser el entrenador el que era mi segundo, Pedro de Matías, que fue el hombre que hace unos años tuvo al CAU a un paso de otro ascenso”.

“El proyecto de Ricky Andrew me recuerda al mio”

Ojalá sea un gran presagio esto que pronuncia Nico Barzano, que al igual que el irlandés que actualmente dirige al CAU también vivió la experiencia de disputar una fase de ascenso siendo entrenador-jugador del grupo. “Cuando tiene que apretar aprieta, y cuando puede reservarse y dar oportunidad de jugar a los chavales lo hace para que cojan experiencia”.

“Me encanta de Ricky que tiene la misma filosofía que yo, de que todos los jugadores sirven y pueden ocupar un rol para hacer equipo. Se encarga de enseñar el rugby a los chicos de la cantera y de dar oportunidades a que jueguen los españoles, sin dar a ningún jugador por perdido”, apunta Nico, que sigue aplaudiendo la labor que ya dura dos años de Ricky Andrew en la capital del Turia.

Ha sabido hacer un equipo, disfrutan jugando y se les nota. Juegan mucho mejor que el mio, es más vistoso porque los jugadores tienen muchas más habilidades hoy en día. En el último ascenso yo les dí 4-5 reglas básicas de no cometer errores, y que decidieran los mejores del equipo sobre el terreno de juego”, confiesa.

Y aunque las bajas de piezas importantes por el Europeo sub 20 y alguna que otra situación de salida rumbo a la DH van a mermar el potencial del CAU para esta fase de ascenso, la confianza es máximo en este grupo de chavales muy jóvenes que cuentan con las gotas de calidad de Ricky Andrew. “Lucharemos y seguro que sorprenderemos con el resultado este domingo, lo de pasar la eliminatoria ya es otra historia”.

Nuestros chicos juegan muy buen, y si tienen el día espero un partido muy bonito. El CAU tiene este premio, y puede demostrarle a la afición que son grandes jugadores plantándole cara a cualquiera”, concluye.

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