Salir a correr, como se le ha llamado toda la vida, es una moda que en la última década ha tenido su máximo auge. Estamos en la época dorada del llamado running y todos conocemos a gente que lo practica, o incluso somos uno de ellos. Sin embargo, dentro de esta sana y agradable tendencia que se ha convertido en una auténtica fiebre, encontramos a gente que quizá no haya entendido que ser runner va más allá del postureo. A continuación, os dejamos una lista con 7 tipos de runner que seguramente odias por uno u otro motivo. ¿Serás uno de ellos?

1- El fosforito

Es el corredor que mejor combinado va. Suele tener una prenda para cada salida, combinada perfectamente con las mayas o los pantalones y las cintas de la cabeza o de la muñeca. Quiere que sepas que corra y sobre todo quiere dejarse ver a kilómetros. A su favor tiene que en circunstancias de poca luz, es menos probable que sufra algún susto si corre cerca de la carretera gracias a su equipamiento que actúa de reflectante.

run

2- El tecnológico

Este runner parece más preocupado por entrar en las web con las últimas novedades en aparatos y apps para deportistas que en hacer esfuerzos físicos. Lleva la pulsera para pulsaciones, el reloj inteligente que mide los tiempos y las calorías y el móvil adherido al bíceps para utilizar alguna otra app de ritmo cardiaco y ponerse música que irá directa a sus cascos por bluetooth. Si corre de noche, también llevará una lintera en una cinta de la cabeza, aunque eso ya estaba inventado el siglo pasado.

runnerwithheadphones

3- El postureos

Podría ser una fusión entre el punto 1 y el 2. Entre otras cosas porque normalmente va vestido de colores llamativos y lleva música, móvil y otros aparatos. Este tipo de runner se hace una foto antes de salir a correr, durante y después. Las suele subir a Instagram o a Snapchat. Para Facebook suele guardarse la de publicar los kilómetros que ha recorrido alrededor de su barrio. Siempre habrá alguien que le comente lo mucho que va progresando. Lo más odioso de este corredor, es verle hacerse fotos en plena marcha.

runner

4- El que no para de hablar

Hay quienes prefieren salir a correr solos y quienes prefieren ir acompañados. En el caso de los primeros, el motivo muchas veces es la intención de llevar su propio ritmo sin influencia del ritmo del compañero, aunque otro motivo suele ser la necesidad de no tener a nadie al lado dando la brasa. Correr en silencio te hace rendir más, ya que desgastas menos aliento en contarle tus problemas a los demás, y te ayuda a abstraerte de los mismos durante un rato.

Running-en-grupo-1024x682

5- El que se pica

Los que deciden correr en compañía, más tarde o más temprano se habrán encontrado con el compañero que se pica contigo. Suele hacerlo elevando el ritmo repentinamente para ver como respondes. Si tu reacción es seguir el juego de aumentar la velocidad, la cosa puede acabar a lo Forrest Gump. Más vale correr de vez en cuando a solas que perder una amistad por el running. Si hay pique, que sea sano y pactando de antemano unos objetivos a superar cada día.

6- El que va a rachas

Hay corredores que se pasan por la tienda de deporte más conocida del planeta y se compran todo un equipamiento a muy buen precio -lo sabemos porque suelen fardar de lo poco que les ha costado el conjunto-. Este tipo de deportista espontáneo se convierte enseguida en un runner de apariciones fugaces. Normalmente, cuando se acerca el verano, entran las prisas y una repentina fiebre de salir a correr. Quizá hasta vaya superando obstáculos y farde de alguna media maratón completada. Luego, en cuanto llega agosto, la cerveza del aperitivo les hunde y este runner no vuelve a pisar la calle hasta que se acerque alguna boda o incluso hasta la próxima primavera.

barney-lily-how-i-met-your-mother-1205671_1920_1619

7- ¿El madrugador?

Entre interrogantes porque no siempre es odiable. Hay que reconocer que el ritmo de vida actual hace que mucha gente a la que le gustaría hacer más deporte no pueda encontrar un momento adecuado por su difícil conciliación con la vida laboral y familiar. Si de verdad siente pasión y ganas, este tipo de runner se levantará a las 6 de la mañana si hace falta para correr, darse una ducha y entrar a tiempo en su puesto de trabajo. Luego están los que gozan de buenos horarios para conciliar y aún así prefieren madrugar porque, según aseguran, hacer deporte cuando aún casi no ha salido ni el sol, les ayuda a ir más activados al trabajo. ¿Será verdad?

article-la-agenda-del-corredor-madrugador-5756a95ec5b5a

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies