Campeona y medallista de todo lo imaginable, tanto a nivel europeo como mundial pero “con la espina clavada de no haber podido disputar una final olímpica en ninguno de los cuatro Juegos Olímpicos en los que estuve”, se retira, aunque a ella le cueste reconocerlo por su carácter humilde y discreto, toda una leyenda viva del atletismo valenciano y español.

Es en su casa de L’Eliana, en las pistas que llevan su nombre en el polideportivo de esta localidad, donde nos citamos cara a cara con Concha Montaner, la mujer que cambió la reputación que tenía España en el salto de longitud.

Es tiempo para hablar de dopaje en sus rivales, de los buenos y malos momentos vividos, de su elección por el atletismo (donde además también fue campeona de España en 4×100) y también del futuro de un deporte que, escuchándola con atención, aún tiene mucho talento que ofrecer en la Comunitat Valenciana.

 

Pregunta: ¿Qué sientes al recorrer estas pistas de atletismo de L’Eliana?

Respuesta: Estas pistas las inauguramos en el 2008 y llevan mi nombre, se llaman Concha Montaner. Es donde he entrenado los últimos años, y aquí fue donde me gané el puesto para los Juegos Olímpicos de Río 2016.

P: Sabemos que tus inicios fueron en esta misma localidad, en tu casa, ¿pero si no existían estas pistas, dónde empezaste a dar tus primeros pasos en el atletismo?

R: No había pistas cuando yo empecé, y entrenábamos en el campo de fútbol que entonces era de tierra y no de césped como ahora. Empecé aquí, en el polideportivo de L’Eliana.

P: ¿Y  por qué el atletismo?

R: Probé varias disciplinas como el balonmano, gimnasia rítmica, patinaje o la natación, pero al final me enganchó el atletismo por el grupo humano que teníamos. Éramos varias amigas que íbamos a entrenar, y luego cuando los resultados acompañan ya es más fácil que sigas. Pero yo venía a entrenar porque venía a estar con mis amigas.

P: ¿Tenías referentes siendo muy joven? ¿Soñabas con alcanzar la fama y éxito de grandes ídolos tuyos en el atletismo?

R: Empecé en el atletismo sin grandes aspiraciones, porque tenía que hacer un deporte. Era una niña bastante movida y entonces, en aquella época, había que gastar energía. Lo del atletismo fue casualidad, pero se me fue dando bien y fueron llegando los resultados. En ese momento ya quieres cada vez pensar en más grande, pero desde el principio no fue así.

P: Eres una deportista de perfil bajo fuera de la competición, con un tono pausado, y casi que se diría que te cuesta hablar de tus éxitos.

R: Mi gen competitivo solo lo saco cuando estoy en el pasillo, en lo demás soy una persona bastante tranquila.

P: Ya comentábamos que no has sido una mujer que se haya fijado en otros para inspirarse. Lo que sí que seguro recuerdas con cariño es a toda la gente que, de una u otra forma, te ha ayudado a llegar hasta aquí.

R: En el atletismo te marca la época que estás viviendo y las experiencias que vives, las personas que comparten contigo los momentos buenos. Esos momentos son muy fácil de recordar y es bonito hacerlo, pero los que te marcan, te ayudan y los que te mejoran son los momentos malos, y por suerte he tenido gente acompañándome en todos esos momentos. Desde mis entrenadores de siempre hasta todos mis compañeros, y sobre todo mi familia.

P: ¿Anunciando ahora la retirada, con 37 años, echas la vista atrás y te sientes feliz y realizada por todo lo recorrido en el atletismo?

R: Sí, porque mientras eres atleta no ves lo que haces, solamente te fijas en tu objetivo y en lo que quieres hacer. El objetivo cada vez es más grande, y primero quieres saltar 6 metros, luego ser campeón de España y luego llegas a un Europeo y quieres ganar, siempre vas mirando el objetivo que tienes delante y nunca echas la vista atrás.

Solo la puedes echar cuando decides que se termina, como es mi caso ahora, y entonces ves que no lo has hecho tan mal. Me hubiera gustado hacer algo más, sí, porque si no eres ambicioso en tu carrera algo pasa, pero en líneas generales estoy contenta.

P: ¿Durante algunos de estos días te has arrepentido de la decisión, o te han entrado dudas?

R: En cuanto a la repercusión sí que es verdad que no esperaba que se montara este revuelo, pero la decisión la tenía tomada y cuando un atleta toma la decisión, porque ya no tiene esa ilusión por los objetivos, creo que es el momento de colgar las zapatillas.

P: ¿Alguna espina clavada en tu carrera?

R: Sí, claro, porque me hubiera gustado estar en una final olímpica y saltar 7 metros, eso es lo único que no me voy a llevar. En unos Juegos Olímpicos, por unas cosas u otras, el único momento que llegue bien fue en Pekín 2008 y tuve la mala suerte de que me lesioné, y ahora resulta que una rusa ha dado positivo y entonces sí que hubiera entrado en la final. Pero bueno, son cosas que pasan y ya no puedo volver atrás en el tiempo.

P: Debe ser frustrante saber que las cosas hubieran podido irte todavía mejor de haber saltado estos escándalos de dopaje en su momento, y no ahora.

R: Es difícil analizar todo esto, y cada vez que lo preguntamos y cada vez que lo intentamos vemos que es difícil. Es algo que va a estar ahí, y ya no podemos cambiar el pasado.

P: ¿Qué legado crees que deja Concha Montaner para las futuras generaciones del atletismo valenciano y español?

R: No sé si las niñas que empiezan en el atletismo se fijan en mí, pero sí que espero que por lo menos mi carrera haya servido para abrir una puerta de una prueba que, para España en la época que yo empezaba, no éramos punteros a nivel mundial. Creo que me convertí en la primera saltadora española que estaba en la élite mundial, y que abrió las puertas para las chicas que vienen ahora.

P: ¿Algún consejo personal y deportivo?

R: Cuando un atleta se mete en el atletismo no está pensando en el nivel económico, por lo menos en mi caso. Sabe donde se mete. Eres atleta por pasión, y la gente que quiere hacer atletismo es porque le apasiona este deporte, no hay otra.

Por eso el único consejo que puedo dar es que los sueños se consiguen luchándolos, y que hay veces que parece que no va a llegar pero si tienes constancia y ganas se pueden conseguir, y a lo mejor no al 100% pero sí al 80%.

P: ¿Te da confianza ver el talento que se curte en la Comunitat Valenciana?

R: Creo que sí, creo que está saliendo gente nueva, muy joven y con ganas, y que sobre todo pueden hacer grandes cosas en el presente y futuro del atletismo valenciano y español. Pero no me gusta que se diga eso de ‘la nueva Concha Montaner’, o pensar si tendré una sucesora.

Cada uno tiene su nombre propio y hará su propia carrera, pero sí que pienso que va a haber gente de la Comunitat que tendrá éxito en el atletismo nacional e internacional.

P: Algunos de ellos los tenemos enrolados en esa magnífica iniciativa que es el Proyecto FER, donde por cierto tú eres uno de los ReFERentes junto a otros deportistas que también fueron olímpicos. ¿Qué se siente formando parte de esa gran familia?

R: Para mí es un honor formar parte de ese proyecto, que nos pongan como ejemplo para los deportistas que vienen y quieren ser olímpicos como lo fuimos nosotros. No hay en toda España algo parecido al Proyecto FER.

P: ¿Te hubiera gustado tenerlo cuando dabas tus primeros pasos en el atletismo?

R: De verdad que no soy de mirar al pasado, ni en este caso ni en ninguno. Vivimos el presente y vivimos en lo que hay. Lo tengo ahora, y es ahora cuando tenemos que disfrutar de todo lo que aporta a nivel humano y deportivo el Proyecto FER.

P: De vivir tan aferrada al presente esperemos que no olvides nunca que has sido una de las deportistas más importantes en la historia del deporte valenciano…

R: Es que soy una persona muy normal, soy de L’Eliana, vivo y hago mi vida aquí y tengo toda mi familia aquí. Tuve una época que por competiciones y viajes me perdía muchas cosas, pero desde que nació mi hija Alba todavía he arraigado mucho más porque al final no puedo viajar tanto, ya que la niña tiene que disfrutar de su madre.

P: ¿Qué es lo mejor que te llevas de tu carrera de más de dos décadas en el atletismo?

R: Que al final he hecho lo que yo quería, y he disfrutado de mi carrera. La empecé cuando yo quería y la he terminado cuando he querido. Hay muchos momentos, no me puedo quedar con uno después de 20 años de carrera. Te puedo contar mil, pero no quedarme con uno solo.

P: ¿Y lo peor?

R: He tenido dos momentos. Una cuando me dejaron fuera de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, que fue un palo para mí, y el otro en 2014 cuando sin yo quererlo no me encontraba físicamente para seguir, y quería retirarme. Era un tema de celiaquía y se superó, e incluso pude ir a mis últimos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016.

Pero en ese momento, en el que me planteé que me tenía que retirar forzosamente y no porque yo quería, sí que lo pasé muy mal.

P: Acabemos con una mirada un poco más trascendental, analizando, si se puede, qué es lo que ha convertido a una niña “muy movida” de L’Eliana en una leyenda del atletismo valenciano. ¿Qué es lo que ha hecho posible que Concha Montaner haya llegado hasta aquí?

R: Se junta todo, porque tienes que tener unas cualidades físicas que acompañen, aparte de las ganas y la fuerza de voluntad de dejar tu vida para ser atleta, y luego un carácter fuerte para la hora de competir.

Yo he tenido esa época, antes de quedarme embarazada, en la que vivía para el atletismo 100%, y luego después de tener a Alba fue cuando me puse también a trabajar como administrativa y además entrenaba. Ahí fue cuando era más duro luchar por sacar tu máximo nivel, con bastantes más dificultades sabiendo que el atletismo no era la prioridad, y me costó más si cabe.

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