Daniel Pérez Martínez (Madrid 4 de enero de 1995), sonríe en cada respuesta que da porque se siente mejor que nunca. Alterna el salto de altura, especialidad en la que es campeón de Europa, con el salto de longitud, pues su relación con el atletismo arrancó en ese foso en el triple salto, aunque después esta prueba cayera del calendario paralímpico.

Ni te imaginas cuántas veces me han dicho que con mi brazo no debería hacer deporte, pero siempre que me han intentado echar para atrás yo siempre he tenido claro que lo iba a intentar”.

Y aquí está, a apenas un mes de afrontar su gran cita del 2019, los Mundiales de Dubai. “Si luego no soy capaz de hacerlo, pues igual me lo tengo que pensar, pero ya te digo que muy poquitas cosas se me han resistido. Siempre que he querido hacer algo, he encontrado la forma de hacerlo”, cuenta a Yo Soy Noticia el atleta, que tiene claro que está en el final de un ciclo que termina en Tokio 2020, la gran cita de todo el deporte paralímpico mundial.

Queda ya menos de un año y ese es el gran objetivo, hacer la mínima y estar allí dando lo máximo que tenga”.

Sin embargo, este campeonato es especialmente importante porque se ponen en juego las plazas para esa cita. “Estamos mejor que nunca, es mi tercer o cuarto año en la prueba de salto de altura y siento que hemos dado -su entrenador y él- un salto de calidad este año, hemos mejorado mucho técnicamente, pero también físicamente y a nivel mental. Se ha dado un paso adelante a la hora de conocernos, de trabajar y competir”, cuenta.

Objetivo Dubai

A falta de poco más de un mes para la competición, Dani Pérez reconoce que “el trabajo duro ya está hecho” y ya sabe que partirá para Dubai el próximo día 2 de noviembre. “Ahora es momento de afinar porque las sensaciones son bestiales. El trabajo principal ya está hecho, es momento de activar todo el cuerpo para que pueda estar perfectamente en el momento de la competición. Hay que ponerse como una moto para poder arrancar en Dubai”, bromea.

Así que irá a por todo, sin miedos ni dudas. “Esperamos hacerlo bastante bien, hay un par de atletas que están por encima, un estadounidense y un irlandés, pero después estamos varios ahí, así que si sale un buen día, una buena competición, podemos estar entre los 5 o 6 primeros. Ese ya sería un buen resultado, pero creemos que podemos pelear por el bronce o incluso la plata si el irlandés no está del todo fino, aunque eso serían ya palabras mayores”.

En la longitud no parte con tan buenas expectativas. “Es una prueba que me gusta mucho, pero no se nos da demasiado bien, aunque estamos ahí en puestos internacionales. El año pasado fui quinto en el Campeonato de Europa, así que bueno, a ver cómo se da”.

El deporte, su gran aliado

Lo que sí tiene claro es que el deporte siempre ha sido parte fundamental de su vida, porque siempre “lo ha practicado”, aunque explica que lo de ser profesional “llegó más tarde” y que “nunca” pensó en eso como tal. “Es algo que fue llegando después de mucho trabajo y de muchas horas invertidas, pero no me paré a pensarlo de verdad hasta bastante tarde”.

Y por mucho que la gente siempre le ha intentado parar los pies por la enfermedad congénita que tiene en el brazo derecho, el “siempre se ha considerado un chico normal. Mira, cada persona es distinta, unos más altos, otros más fuertes, otros menos; pues yo tengo un brazo un poco diferente y ya está».

Son capacidades diferentes, y siempre que me han intentado echar para atrás yo siempre he tenido claro que lo iba a intentar”, añade.

Pero sobre todo esto, sí da por hecho que la sociedad ha avanzado mucho en los últimos tiempos. “Es verdad que quedan muchas cosas por mejorar, como en todo, pero últimamente se ve una mayor concienciación. La gente ya ve esto como algo real, que no duele y que no hay que mirarnos con pena. Pasa en todos lados, en la universidad o al salir por ahí con mis amigos. Hace años te miraban raro, ahora pues sí, te miran dos segundos y luego ya como si nada”.

Esperanzas de un futuro mejor

Después de eso, llegará el momento de que en España un deportista paralímpico pueda vivir de lo suyo. “Es imposible, aquí en España solamente podrían hacerlo a lo mejor David Casinos, Teresa Perales o Ricardo Ten como mucho, pero poco más. El resto tenemos que tener una visión de futuro y un objetivo para cuando nos retiremos”.

En su caso personal está en el último año de la carrera universitaria de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y reconoce sentir “envidia” de países como Inglaterra, Alemania o Estados Unidos, donde el comité olímpico y paralímpico trabajan “de la mano, hay muchas más ayudas y los deportistas pueden vivir únicamente de su actividad».

Nosotros tenemos que echar las mismas horas o más que los atletas convencionales. Es una pena, la verdad, pero es lo que hay y estamos luchando porque las cosas vayan a mejor, y que ojalá de aquí un año los que estén en nuestros puestos no tengan estos problemas”.

Así se despide de la entrevista con Yosoynoticia.es un Dani Pérez feliz, ilusionado y que sueña con Dubai, Tokio y sus respectivas medallas. Afrontando con ganas y ambición todos los desafíos que la vida y el deporte le pongan por delante.

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