Barcelona reunió el pásado sábado 13 de julio a más de 20000 personas para presenciar la Final Nacional de Batalla de los Gallos de Red Bull, el mayor evento de freestyle jamás hecho antes en España. Por ello, el interés del público por los MC´s y su mundo está al alza, pero una pregunta está en el aire, ¿es el freestyle un deporte?

Zasko Máster, el freestyler alicantino, celebrando junto a sus rivales el título de Campeón Nacional

La descomposición y traducción al castellano de la palabra “freestyle” (free=libre; style=estilo) sería “estilo libre”. Hace referencia a la práctica de improvisar sobre una instrumental rimando en base a lo que ves, escuchas y, en general, percibes a través de tus sentidos e instintos. A priori, con esa definición, sería una locura denominarlo deporte, pero hay un matiz. La piedra angular de todo deporte reside en la competencia frente a un adversario, ya sea individual o colectiva, e introduciendo el factor de las batallas se logra.

El origen de las batallas

A partir de 2005, en España comenzaron las primeras competiciones de freestyle oficializadas por Red Bull. El formato era muy simple: dos MC´s enfrentados durante cuatro minutos (el primero y el cuarto para uno de ellos y el segundo y el tercer minuto para el otro) intentando batir al contrario a base de ingenio con la palabra. Por aquel entonces tampoco había un jurado profesional que determinase el ganador, con lo cual el vencedor se decidía con la votación del resto de participantes que esperaban su turno, sentados en el banquillo, para batallar.

Pese a estar oficializado, la profesionalización escaseaba. Era todo muy underground o “de calle”, pero tiene su porqué. Su origen primigenio reside en reuniones de amigos en las plazas y parques que se juntaban para poder “tirarse algunos frees”, expresión común de la jerga de los freestylers. Por ello, llevó mucho trabajo por parte de la organización el poder contar con una competición justa y arbitrada por expertos. Tal fue el esfuerzo, que se produjo un parón competitivo de 2010 a 2012. Ese tiempo fue suficiente para mejorar y pulir los defectos anteriores.

El cambio

La simpleza en las batallas era más que evidente. Como se ha comentado anteriormente, el formato no llevaba una gran dificultad para los competidores, y por consiguiente, tampoco era tan atractivo como pretendían que fuera. Por ello, se comenzó a valorar otros aspectos.

Uno de ellos es el “flow” pero, ¿qué es el flow? Muy fácil. Hace referencia a la manera que tiene el freestyler de realizar la rima. Hay flows más sueltos y libres, y otros más directos y punzantes. También se empiezan a valorar las estructuras con las que el MC consigue elaborar sus frases, sobre todo la complejidad de estas y cómo consigue unirlas todas para acabar hiriendo a su rival. Y, por último, la puesta en escena. Es el aspecto más físico de las batallas. El MC ha de dominar el escenario por completo para darle fuerza al discurso que está lanzando. No es lo mismo un punchline soso con los pies pegados al escenario, que una rima dolorosa con el competidor desbocado de rodillas frente al público.

*El punchline es el golpe de efecto con el que el MC consigue herir al rival* 

La FMS (Freestyle Master Series)

Como en cualquier deporte, las batallas de freestyle también tienen su liga propia. España fue el primer país de habla hispana en atreverse a probar con este modelo de formato propuesto por la empresa Urban Roosters.

Los 10 mejores MC´s que participan en la FMS de España en 2019

En la FMS se reúnen los 10 mejores MC´s del panorama nacional y se disputan nueve jornadas durante toda la temporada. Estas jornadas se dan con un intervalo de un mes. En cada una de ellas se producen cinco batallas diferentes. Esas batallas tienen un formato concreto compuesto por cinco rondas: Easy Mode-Hard Mode, Temática, Personajes contrapuestos, Sangre y Deluxe. Cada disputa suele tener una duración media de 25 minutos.

¿Cómo se puntúa?

Las batallas tienen tres posibles resultados: Victoria, réplica y derrota. En caso de que el MC consiga una victoria sin réplica se ganan tres puntos para la clasificación general; la réplica es el resultado más complejo. Asemejándolo al fútbol, podríamos decir que es un empate que lleva a prórroga, obligando a que se dispute una sexta ronda. El ganador lograría dos puntos y el perdedor un punto por haber forzado una réplica. Y por último, la derrota supone una suma de cero puntos para el MC.

A final de año, el que más regular haya sido y más puntos haya logrado se lleva el título de campeón. Sin embargo, por la zona baja, quien termine en los puestos 9º y 10º descienden de la liga, mientras que el octavo se enfrentará en una batalla final, a modo de playoff, contra el tercero mejor de la

La Champions League del freestyle

Urban Roosters, después del éxito logrado en España, exportó el formato primero a Argentina, y más tarde a Chile y a México. Para este año han pensado en una liga internacional que reúna a los mejores MC´s de cada FMS. Para ello realizarán una jornada de preselección en cada país, cuya primera sede será Valencia. El evento tendrá lugar el 7 de septiembre en la Fonteta.

En resumen, es indudable que el freestyle ha crecido desde su nacimiento compitiendo en escenarios más pequeños, hasta llenar un estadio de fútbol con más de 20000 personas. La profesionalización es una realidad y con los últimos formatos introducidos, más las nuevas empresas y patrocinadores que están invirtiendo una gran cantidad de dinero por esta disciplina, ¿alguien sigue pensando que las batallas de gallos no son un deporte?

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