Tanto dentro como fuera del territorio nacional, las tierras valencianas se han convertido en un atractivo foco para los turistas que vienen a disfrutar del ‘easy living’ valenciano.

Cooperación, iniciativa y profesionalización son algunas de las claves del buen hacer del departamento dirigido por la diputada, que trabaja por mejorar la visibilidad de todo el terreno valenciano, especialmente las comarcas.

– Tras poco más de dos años de legislatura, ¿qué cambios han llevado a cabo en el ámbito del turismo?

Cuando llegamos, decidimos que queríamos cambiar la marca, la simplificamos y la hicimos más visual. Ampliamos el equipo del patronato de Turisme y creamos un departamento de producto. Nos dimos cuenta de que teníamos muchos recursos turísticos pero pocos productos. Estamos trabajando en esa transformación.

 “Cuando vas a una feria estatal, todos tienen playa y montaña pero tú tienes que vender un producto que sea atractivo para convencer a la gente de que venga a conocernos”

– ¿A qué se refiere?

Es como ir a un restaurante y que no te den una carta para escoger un plato. Nosotros ya hemos conseguido hacerlo. Tenemos más de 70 productos en catálogo y eso nos facilita el trabajo porque tenemos algo que mostrar.

Además, hemos trabajado mucho con las instituciones. Pensamos que la colaboración institucional y con los agentes particulares, es fundamental. Queremos que Valencia sea un referente del turismo.

– A estas alturas de la legislatura, ¿qué objetivos considera que han cumplido?

Hemos eliminado todos los convenios singulares. Con el anterior gobierno, hemos visto cómo el dinero de las subvenciones se daba de una manera arbitraria. Este criterio lo hemos cambiado porque no queríamos que nunca nos acusaran de hacer aquello que criticábamos cuando no gobernábamos.

Ahora hay unas bases donde todos los pueblos se adhieren libremente, se puntúan esos baremos por unos técnicos y así damos todas las subvenciones de manera objetiva. A algunos les gustará más y a otros menos pero si una localidad se queda fuera, es porque no alcanzaba los objetivos establecidos.

Pilar_Moncho_4

¿Y cuáles aún deben alcanzar?

La comarcalización. Entendemos que el territorio se tiene que vertebrar en las comarcas y éstas tienen que ganar poder. Somos gente que entiende que las diputaciones deben tender a desaparecer absorbiéndose por otras administraciones, bien por la Generalitat o bien por las mancomunidades representativas de las distintas comarcas.

Por este motivo, hemos establecido convenios de colaboración donde ellos se han comenzado a gestionar su propio turismo en clave de turismo.

Esto significa que ya no son un punto en el mapa sino un territorio que engloba a unos pueblos con unas características peculiares que se sientan en una mesa para acordar el tipo de turismo que quieren atraer. Se trata de complementarse entre ellos en este tipo de servicios y presentar un producto en conjunto.

– Al margen de la playa y la montaña que comentaba antes, ¿con qué argumentos cuenta Valencia para convencer al turista de que es la apuesta que más merece la pena?

Nosotros tenemos una huerta que envuelve a la ciudad y que se prolonga por todas las comarcas. En cada una de ellas se produce un tipo de producto alimentario. Tenemos unos grandes cocineros que transforman esta materia prima nuestra en un plato que se convierte en una experiencia.

Por eso hemos creado ‘Del Tros al Plat’, un producto que pone en valor al productor, al producto y al cocinero y  sobre todo, nos ayuda a vender, de una manera más sencilla nuestro territorio y manera de vivir, nuestro “living”.

“Cuando vuelves de un viaje, ¿de qué te acuerdas? De cómo has dormido y cómo has comido. Por ejemplo, el País Vasco tiene mucha fama. Nosotros también queremos ser un referente en nuestra gastronomía. Ya lo somos, pero hace falta ponerlo en valor”

– ¿Cómo se convierte la comida en una experiencia turística?

Hay que ir más allá de venir a comerse una paella. Se trata de acercarse, ver cómo se hace una paella, comértela y tocar esa manera de ser que tenemos los valencianos, que es un atractivo para el turista. Somos gente acogedora, amable y todos participamos de la vida del turismo.

Nosotros queremos que en Valencia se puedan vivir esas experiencias.

– ¿Ha contemplado la posibilidad de que, en un futuro, Valencia pudiera convertirse en un lugar de reclamo internacional y el turismo llegara a ser incluso un problema?

Sí, lo hemos pensado. Suele ocurrir en las capitales. Nosotros sabemos que el turista va, por defecto, a la ciudad de Valencia pero desde València Turisme estamos ofreciendo información más allá de la capital. Por eso, desde las comarcas queremos diluir esa concentración de turismo.

¿Por qué no Gandia, o Sagunt o Xàtiva? Son ciudades que también tienen mucho que ofrecer al turista y que hacen que este pernocte más días aquí pero sin colapsar Valencia. Queremos que, cuando se vaya, sepa que Valencia es algo más que Valencia capital y que vea que nuestro territorio tiene mucha más riqueza.

Pilar_Moncho_5

– En junio se celebró la Fira de les Comarques en la Plaza de Toros de Valencia. ¿Qué otros eventos se están preparando?

La Fira de les Comarques es nuestro FITUR: una vez al año y en un lugar emblemático y céntrico de Valencia. La novedad de esta edición es que hemos acudido con productos donde, en función del tipo de turismo que buscabas, podías ir a la carta y encontrarlo.

Llevamos a muchas empresas de turismo activo, agencias de viajes y con productos turísticos. Realizamos eventos de esta magnitud en las comarcas, principalmente gastronómicos porque la gastronomía es un valor que tenemos pero que no explotamos lo suficiente.

– ¿Por qué es importante vincular turismo y el deporte?

Sobre turismo activo referido a las carreras populares, en casos como la maratón de Valencia, nosotros sabemos que los hoteles están llenos y no solo viene el corredor sino que trae con él a parte de su familia. Eso genera una economía muy grande.

También es cierto que entramos en otra área que es la de Deporte. Nosotros participamos siempre que se promocione el territorio, como por ejemplo, en la Volta ciclista a la Comunitat Valenciana o la Vuelta ciclista a España.

– ¿Y ese turismo activo que no es implícitamente running o ciclismo?

Hablamos de aquel que se practica en zonas de interior donde el atractivo es hacer senderismo, bajar por el río, hacer piragüismo… Ese es nuestro turismo activo, el que potenciamos porque ese hace que vayas a conocer el pueblo. Aun así, debemos diferenciar entre turista y visitante.

El primero, es aquel genera economía y deja dinero en el lugar que visita. El segundo, es ese que va a Valencia pero regresa a comer al crucero, por ejemplo. Pensamos que deberíamos buscar una forma de que se quedaran una noche en Valencia.

– ¿Cuál sería la solución para convertir al visitante en turista?

Hay que facilitarles la pernoctación. Tenemos que procurar que los servicios estén disponibles para el turista. No puedes pretender que vengan a tu pueblo el fin de semana si están las tiendas cerradas. Una posibilidad es cerrar el lunes en lugar del domingo.

– A la hora de potenciar el turismo en las comarcas, ¿están poniendo el acento en atraer al turista extranjero o al valenciano?

El turismo local es inevitable, siempre está ahí porque el territorio está cerca y si tienes un fin de semana libre, en una hora sales de tu entorno y te vas a descansar o hacer otras actividades. Sin embargo, lo que ocurre con el turista extranjero es que cuanto más le alargues la estancia, mejor habla de nosotros. Hay estadísticas que lo demuestran. Nosotros siempre nos centramos en el que viene de fuera de la Comunitat porque es el que se queda más días.

“Recoger al turista en la ciudad de Valencia y hacerle vivir una experiencia en otra ciudad valenciana provoca que esté un día más, y tenga mejor concepto de nosotros. Así es como vive una experiencia con nosotros y eso es lo que queda en el interior. Ese extranjero es el que luego trae a más extranjeros”

– Otra de las iniciativas en la que trabajan hace referencia a la industria cinematográfica. ¿En qué consiste este proyecto llamado ‘Film València’?

Trabajamos mucho en él porque tenemos localizaciones muy buenas en todo el territorio, y queremos darle uniformidad. Grabar una película supone mucho trabajo y no solo a quienes la están haciendo, sino también en el lugar.

Lo que no se puede pretender es que graben una película en tu ciudad o pueblo y no les demos las facilidades que requieren esas personas. Toda esa ayuda es a cambio de que la ciudad salga en la televisión y se conozca.

Pilar_Moncho_-1

– ¿Cómo pretenden aplicar esta mentalidad en toda la provincia?

Formando a todos los técnicos municipales para que cuando el equipo de grabación requiera de ayuda, pueda facilitársela y no tenga que buscarla fuera, porque es la mejor manera de promocionar el territorio.

“Queremos que vengan a conocernos porque nos hayan visto en las películas. Pretendemos facilitarles las cosas a los que quieran grabar en estas localizaciones y hacerles sentir a gusto para que de esta manera, cuando les pregunten, las opiniones sean positivas y lo publiciten”

– En múltiples ocasiones se ha propuesto eliminar las diputaciones. ¿Cuál es su postura al respecto?

En pleno siglo XXI, hablar de instituciones decimonónicas es algo que debe hacernos reflexionar. Las diputaciones deben dejar su espacio a las administraciones más cercanas al ciudadano, los ayuntamientos y las mancomunidades. Yo siempre digo que las administraciones cercanas son lo mejor que hay, y deben ocuparse de las competencias que les son propias.

Uno de los argumentos más rotundos para pedir la desaparición de las diputaciones es la duplicidad de competencias con la Generalitat y con los ayuntamientos.

Por ello, lo más práctico sería distribuir correctamente las competencias y que cada administración -autonómica, comarcal o local- asuma unas funciones del modo más eficiente para optimizar al máximo los recursos públicos en beneficio de todos los ciudadanos y ciudadanas.

¿Qué problemas existen al respecto de una hipotética disolución de las diputaciones?

Si se hacen bien las cosas no surgen problemas. Eso significa que la transformación de las administraciones debe tener en cuenta a sus trabajadores. Hay que sentarse a hablar sobre el destino de los funcionarios y trabajadores, así como de la reorganización de funciones.

Se deberían de repartir las funciones de forma eficiente. Algunas deberían ir a las consellerias y otras, a las mancomunidades.

Si se redistribuyen las funciones, ¿no desaparecería el trabajo de estos años de ciertas áreas, en su caso, de turismo?

El trabajo nunca desaparece. Si además es un trabajo bien hecho, dejará una huella indiscutible en todos los proyectos nuevos que se acometan posteriormente. Las funciones, que en nuestro caso tienen el objetivo de trabajar por y para el turismo valenciano, seguirán siendo las mismas.

Además, si trabajáramos desde nuevas adminstraciones mancomunadas, más profesionales y con más recursos que los actuales, contaríamos con la ventaja añadida de unas consignaciones presupuestarias que se pueden fiscalizar y arbitrar con mayor eficacia en beneficio de una mejor gestión pública.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies