Una grupeta llena de vitalidad en el Club Ciclista Pascual Bolea de Museros | Yo soy noticia


Si hay algún deporte que consiga crear una gran familia en muy poco tiempo, ese es el ciclismo. Sobre todo si se trabaja en el ámbito amateur en el que no hay un alto ritmo de competitividad diaria y en el que el objetivo de cada etapa es disfrutar y pasar la mañana con amigos. 

El Club Ciclista Pascual Bolea de Museros cumple ya una década desde su fundación y una de las grupetas habituales que coge la bici dos o tres veces por semana es la formada por un grupo de personas entre 70 y 75 años. Sin duda, es una buena representación de los tantos grupos de jubilados que salen casi diariamente a hacer kilómetros por la Comunitat Valenciana mostrando su gran capacidad física.

«Fomentas el deporte y la afición al ciclismo»

El presidente del club, Jose Vicente Bolea, explica que son casi 100 socios. De ellos, por carretera salen entre 30 y 50. El jueves es la salida oficial de este grupo de avanzada edad que recorre los puertos y zonas del Oronet, Porta Coeli, Vilamarxant, Moncofa, Vall d’Uixó, Algar de Palancia o Camino de Lliria, entre otros. «Fomentas el deporte y la afición al ciclismo», comenta el presidente.

Quien también pertenece al club es Carlos Picchioni, un argentino que llegó hace 20 años a tierras valencianas y que desde hace algo más de un año está instalado en Museros con su familia. «No pensé que hubiera tanta gente mayor haciendo deporte. Y quien lea esto seguro que le alienta a que se apunte», comenta.

Añade Carlos que que la mayoría de la grupeta eran autónomos cuando trabajaban y era más complicado salir y que «ahora están jubilados y tienen más tiempo». «Al final, no te das cuenta y haces kilómetros. Eso da mucha vitalidad. Hay mucha amistad con la gente del pueblo. El rollo de la peña da gusto. Las risas no faltan y hay muy buen ambiente», añade.

«No hay ni primeros ni últimos. Siempre llegamos juntos»

Preguntado por la diferencia entre coger la bicicleta en Valencia y en Argentina, responde: «En Buenos Aires es todo llano. Aquí siempre vamos para arriba porque buscamos las zonas de montaña. Y aunque vayas paralelo a la costa siempre tienes repechos que acaban notándose». Y sobre todo destaca la capacidad de adaptación del grupo en cada etapa: «Nos adaptamos a todos. A los que van detrás, a quien pincha… No hay ni primeros ni últimos. Siempre llegamos juntos».

Parte de la grupeta habitual de los jueves

Una fundación con gran sentimiento

Hace diez años Jose Vicente Bolea, Policía Local de Museros durante cuatro décadas, decidió fundar el Club Ciclista Pascual Bolea de Museros poniendo el nombre de su hermano, que falleció en 2009 y que era «muy aficionado al cicloturismo», según comenta su hermano y presidente.

Y es que desde hace 40 años existe la peña ciclista de Museros, «pero vinieron un poco de desavenencias y decidí fundar el club. La gente se fue apuntando y de la peña se vinieron el 80% conmigo aquí. Solo se quedaron allí unos 8 o 9». Además, añade el presidente que al club acude gente de Valencia, Rafelbunyol, Massamagrell, Meliana o Albuixech. 

Y la mejor forma de celebrar que siguen pasando los años y que siguen sumando kilómetros en bici es con el memorial que celebran una vez al año. A mediados de julio. «Invitamos a las peñas de alrededor y hacemos ruta y almuerzo. El esmorzaret nunca falla».

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