Amante del deporte y de las buenas ideas vinculadas a él, a Elena Tejedor no se le escapa ningún detalle de un Proyecto FER que sigue creciendo y deparando novedades en cada nueva edición.

Fotogalería y vídeos de la presentación del Proyecto FER 2018

El running, con el Maratón de Valencia como máximo exponente, y otras disciplinas deportivas asociadas a la Comunitat Valenciana también se benefician de esa inagotable Fundación Trinidad Alfonso que preside Juan Roig. Una organización de capital privado que hace algo más de un lustro cambió la forma de entender el respaldo a los atletas en la Comunitat.

Nacía el Proyecto FER, que en este 2018 vive un año clave vislumbrando ya en el horizonte los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y de nuevo ampliando el número de deportistas a los que estas ayudas económicas y humanas facilitan el camino hacia el sueño olímpico.

Ambición

Preguntada por los límites del Proyecto FER, por la fuente de donde sacan ideas para renovarse año a año, Elena Tejedor lo tiene muy claro. “Aumentan las cifras económicas y de deportistas pero el presidente es muy ambicioso, quiere 50 deportistas valencianos en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020″.

“Eso implica trabajar en la base, trabajar con aquellos que están a diario con las bases como son los entrenadores, los clubes, las federaciones… Porque sino no vamos a poder incrementar ese numero de deportistas olímpicos”, afirma, añadiendo que “de eso nos hemos dado cuenta y nos ha costado unos años darle forma”.

Si hemos conseguido todo esto en 6 años todavía tenemos mucho trabajo por delante, porque habrá muchas cosas de las que todavía no nos hayamos dado cuenta”, advierte la directora de la Fundación Trinidad Alfonso.

Novedades de la sexta edición del Proyecto FER 2018

¿Dónde está el techo del Proyecto FER?

“No le vemos ningún techo, queremos que sean los propios deportistas los que se pongan sus límites y ellos no los tienen”, explica con una sonrisa en la cara.

Se motiva imaginando que en unos años pueda rozarse la cifra de 200 deportistas de la Comunitat Valenciana becados por el Proyecto FER, aunque al mismo tiempo sabe que “es una utopía pensar que todos los becados van a ir a una olimpiada”.

Eso sí, al menos “que tengan la posibilidad, y creemos que cuanta más presión haya por abajo más gente llegará arriba. Queremos tener la máxima representación de nuestros deportistas en las máximas competiciones posibles, y eso obliga a hacer un trabajo por abajo”.

Nosotros estamos encantados de seguir dándole vueltas a las cosas, de seguir siendo sensibles a las necesidades de los deportistas escuchándoles mucho, y también a los que más saben como son el Comité Olímpico y Paralímpico Español”, añade Elena Tejedor.

Quejas

Los hay, pocos pero existen, que piden revisar las bases del Proyecto FER, quejándose de que no tenga cabida algún deportista más de alguna disciplina concreta. Pero esto es parte del proceso de aprendizaje y crecimiento de estas becas, y así lo entiende también nuestra protagonista, que conoce como pocos la realidad deportiva de la Comunitat Valenciana.

“Siempre hay mucha capacidad de mejora, aunque nosotros hemos ido marcándonos prioridades. Todos los años las bases de las becas se someten a una revisión desde la primera hasta la ultima coma, para ver que los criterios son claros y que no excluyen a nadie, que tienen que estar los que tienen que estar y no dejar a nadie fuera”, indica.

Insiste en las numerosas vueltas que le dan al proceso de gestión de una familia deportiva que ya va por su sexto año de vida, orgullosa de poder decir que “las bases son bastante claras, objetivas y muy justas. Lo creo firmemente”.

La envidia del resto de España

“Nos llaman de otros lugares pero en el fondo saben que la Fundación Trinidad Alfonso, y este Proyecto FER en concreto, está circunscrito a la Comunitat Valenciana”, nos reconoce Elena a la pregunta de si hay otros lugares que les piden poder trasladar o ampliar la iniciativa.

Lo que ella desearía es que el ejemplo de Juan Roig motivará a que surgieran iniciativas similares para arropar a otros deportistas en sus respectivos territorios. “Nos gustaría que se copiara en otras comunidades autónomas lideradas por capital privado, como es nuestro caso”.

Este es un proyecto muy personal de Juan Roig, y por eso también sabemos que estos deportistas son la envidia de muchos otros lugares”, confiesa.

¿Se acabará algún día?

Por último, pero no menos importante, la pregunta clave y que muchos tenían en la cabeza cuando en la edición del 2017 Juan Roig habló de Tokio 2020, y no entró a valorar qué habría más allá de esa fecha en relación al Proyecto FER.

Esta vez se ha referido a la cifra -“queremos 50 deportistas de la Comunitat en Tokio 2020”- con la que todos se ilusionan, pero también ha dejado una puerta abierta a que el número de olímpicos y paralímpicos pueda ir todavía más en aumento de ahí en adelante.

Para Elena Tejedor, “no va a parar nunca porque a Juan le hace muchísima ilusión el proyecto y ve que se recogen los frutos, que mediante las becas directas su ayuda llega a las personas”.

“Estamos orgullosos de ver a Alba Sánchez y Héctor Cabrera, por poner dos ejemplos, que empezaron en ‘Vivero’ y ahora están en ‘Élite’ con el paso de los años, eso es un poco lo que perseguíamos. Con toda esta motivación que le dan los deportistas, seguro que Juan Roig va a querer continuar con el proyecto”, concluye.

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