Las horas de entrenamiento sobre el Centro de Tecnificación Deportiva de Alicante van dando sus frutos con unos grandes resultados que llegaron en su última temporada, previa a dar el salto a la categoría absoluta. El curso pasado cerró un año impresionante en el que se proclamó campeón de España Sub19 de dobles junto al también alicantino Carlos Sánchez-Alarcos y en el que se colgó la medalla de bronce en la modalidad individual.

Estos grandes hitos en el mundo del bádminton le han abierto las puertas hacia un futuro esperanzador para que el que ya está trabajando a conciencia con la intención de poder dar un salto de calidad y competir en alguna prueba internacional en los próximos meses. Antes de eso quiere luchar por alzarse con una presea en el nacional absoluto que disputará el próximo 10 de mayo en Pontevedra.

Bajo estas premisas se identifica Fran Olivares Cremades (17-10-1999, Ibi), quien ha aprovechando la Semana Santa para estar con los suyos y desconectar un poco de la alta competición. Los viajes y entrenamientos constantes le han permitido ganarse un descanso antes de coger fuerzas para el citado campeonato nacional.

Como muchos niños jugaba a fútbol de pequeño, aunque a los ocho años tuvo que tomar una decisión porque le detectaron el síndrome de Berchess, lo que le obligó a llevar un aparato que iba desde la cadera hasta la rodilla. “El médico me prohibió hacer deporte. Yo quería jugar a fútbol, se me daba bien, pero un mal golpe o una caída me podía hacer mucho daño. Le sugería practicar baloncesto o tenis pero me decía que no y al final me recomendó el bádminton”, explica a YSN.

Así fue como comenzó su andadura en este deporte que le ha llevado a viajar por gran parte de España y que ahora es su gran pasión. Se apuntó a las escuelas y pasado un mes recaló en el Club Bádminton Ibi debido a su rápido aprendizaje. Dos años más tarde superó la enfermedad pero él tenía claro que quería seguir con el bádminton. A partir de ese momento comenzó a competir más en serio.

Años más tarde le llegaría la oportunidad de unirse al Centro de Tecnificación Deportiva de Alicante, donde estuvo interno durante un tiempo. En la actualidad sigue acudiendo para entrenarse como también lo hace su compañero Carlos Sánchez-Alarcos y la destacada Marcela Quinteros que fue bronce en el Campeonato de Europa de Parabádmintón.

De ella asegura que es un gran ejemplo a seguir. «Empezó hace relativamente poco y nos aporta las ganas de luchar, su fortaleza mental es increíble y también sus ganas de aprender y mejorar”. Su presencia, unida a la de otros deportistas, ha ayudado a normalizar los entrenamientos convencionales y paralímpicos. “Nosotros podemos aprender cosas positivas de ellos y ellos de nosotros. Nos compenetramos muy bien”.

En este Centro se ejercitan bajo la supervisión de Loli Marco y Sergio Llopis, quienes les aportan su sabiduría a las nuevas generaciones que vienen pisando fuerte. “Es un lujo”, asegura. En estas instalaciones Fran Olivares ha encontrado grandes amistades que le han ayudado a continuar dando pasos de gigante en busca de alcanzar metas cada vez mayores.

En la actualidad compite en las pruebas de Máster con el Club Bádminton Ibi, donde ya está más que asentado y también aprovecha para dar guerra en División de Honor, jugando cedido con el CB Rinconada de Sevilla.

Un volante puede ir más rápido que un F1

Muchas personas cuando escuchan la palabra bádminton les viene a la mente Carolina Marín pero pocos conocen la esencia de las partidas a dobles. Tiene sus semejanzas con el tenis pero con una mayor intensidad por la velocidad a la que se mueve el volante que lo hace más atractivo que los enfrentamientos individuales. “Partidos de dobles en la tele todavía se ven pocos pero las finales y semifinales suelen ser muy interesantes de ver”.

Un volante puede ir incluso más rápido que un F1 como demostró el malasio Tan Boon Heong al golpearlo a 493km/h, lo que evidencia la increíble velocidad de cada juego. De ahí que una de las grandes pasiones de Olivares sea también el motociclismo, donde tiene a Marc Márquez como principal ídolo; aunque si hablamos de referentes, el deportista por el que siente especial devoción es Rafa Nadal.

Al once veces ganador del Ronald Garros le une la práctica de un deporte de raqueta y trata de verle por televisión siempre que puede, aunque también les une el padecer una tendinitis crónica, de la cual ha estado tratándose los últimos meses. «El dolor siempre está ahí pero su intensidad va a rachas«.

Una anécdota de campeonato

La temporada pasada dio un salto de calidad al enfundarse dos medallas en el Campeonato de España Sub19, una hazaña que recuerda con especial ilusión, sobre todo la de dobles. “Fue un poco sorpresa porque veníamos de ganar muchos Máster durante toda la temporada y clasificarnos como cabezas de serie bastante bien. Cuando vimos el cuadro sabíamos que tendríamos posibilidades de conseguirlo pero hasta que no lo conseguimos no nos dimos cuenta de que lo habíamos logrado”.

Ganar el oro supuso un cúmulo de alegrías sobre todo después de lo que hicieron sus padres, quienes le dijeron que si llegaba a la final madrugarían para ir a verle. Se levantaron a las tres de la madrugada para poder viajar desde Alicante hasta Granollers (Barcelona). “Cuando estaba jugando aparecieron por la puerta y me emocioné mucho. Intenté no estar muy pendiente para no desconcentrarme. Fue muy bonito”.

También se apuntó el bronce en individual, en un torneo que comenzó teniendo un emparejamiento bastante complicado pero a raíz de ello fue todo rodado. En semifinales se enfrentaría al que sería el campeón de España, así que luchó y ganó el bronce. “Íbamos con posibilidades de conseguir medalla y por suerte me volví con una de oro y una de bronce”.

Estos grandes hitos le abrieron las puertas a ganarse una plaza en el prestigioso Proyecto FER, beca deportiva que ofrece la Fundación Trinidad Alfonso. A este programa también accedió tanto su compañero Carlos Sánchez-Alarcos como Marcela Quinteros, siendo los primeros jugadores de bádminton en hacerlo. “Supone mucho orgullo ser los primeros en algo tan importante y tan relevante como es el Proyecto FER”.

Pese a ello resulta todavía complicado pensar en competir a nivel internacional si no llegan más ayudas económicas, con lo cual todavía no se pueden plantear una fecha exacta para dar ese salto. “Si no estás en la Blume no recibes muchas ayudas para competir. A ver si ahora con la ayuda del Proyecto FER podemos competir en el extranjero la temporada que viene… es la única beca que nos puede ayudar ahora mismo”.

Con el salto a la categoría absoluta el nivel de exigencia crece y tendrá que enfrentarse a rivales más contrastados. “Desde mi punto de vista falta una categoría intermedia porque pasas de tener 18-19 años y competir contra gente de tu edad a hacerlo contra otros que llevan tiempo compitiendo a nivel internacional. La experiencia es sobre todo lo que más se nota y lo que determina la balanza de los partidos”.


Fotos cedidas por Fran Olivares

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies