En YoSoynoticia continuamos descubriendo las múltiples y diversas prácticas deportivas alternativas y minoritarias que con mucho mérito, esfuerzo y entrega se practican en nuestros lares, contra viento y marea. Y precisamente hoy volvemos al Mediterráneo, y nos acercamos al puerto deportivo de Valencia Mar y al concesionario y servicio técnico de motos de agua Pacutos, para conocer de cerca a la gente que conforma el club valenciano JSI Racing, el más destacado de esta disciplina en nuestra comunidad.

Hoy queremos saber qué se siente surcando el mar a más de 100 kilómetros por hora subido en una moto de agua de competición, dominando las olas y la inercia, respirando libertad y adrenalina, volando entre salitre y sudor. Algo que desde fuera parece a priori tan apasionante como peligroso, y tan oneroso como liberador.

Empezamos hablando con Julio López, alguien con mucha experiencia en la práctica de este deporte y que a día de hoy es director técnico del club JSI Racing y además detenta el cargo de Presidente de la Federación Valenciana de Motonáutica:

«Soy piloto desde el año 2003 y por mi experiencia la gente quería que me involucrara más en el tema. Empecé en septiembre de 2022 como presidente. Hemos intentado siempre cuidar al máximo a pilotos, escuelas y clubs de toda la Comunidad Valenciana para que surja cantera, así como crear un calendario que nos permitiera tener pruebas de todas las modalidades», comienza a decirnos.

Queremos saber cómo compatibiliza la pasión por la adrenalina y la libertad que proporcionan las motos acuáticas con las labores más propias de despacho:

«Es complicado porque tienes que estar en los dos sitios y a las dos cosas. El piloto necesita necesita mucho tiempo para entrenar y el presidente de federación también requiere mucha dedicación y estar pendiente de muchas cosas: permisos, autorizaciones, renovaciones, titulaciones y gestiones. Y ocuparse de cosas clave como asegurarse de tener escuelas y clubs de los que puedan puedan surgir nuevos pilotos y organizar el tema de las competiciones, que no es fácil. Ayuda poder contar a un precio muy asequible con las magníficas instalaciones de Pacutos aquí en Valencia Mar, que nos permite estar muy cerca del agua» , continúa Julio.

«El piloto necesita necesita mucho tiempo para entrenar y el presidente de federación también requiere mucha dedicación»

Abordamos la cuestión de las posibles barreras a la entrada en un deporte como este, donde la cuestión económica parece un obstáculo importante para que surjan nuevos practicantes:

«A ver, no es un deporte barato, pero tampoco es tan caro como la gente se piensa, porque al final puedes empezar con una moto de segunda mano o una moto low cost, que nuevas están entre 6000 y 8.000 €. Y con una equipación básica como el casco, gafas, espaldera, neopreno, un seguro, y una licencia federativa que está en torno a los 170 €, ya está, ya lo tienes todo. Sólo necesitas las ganas de entrenar… y la gasolina, que sí que es un impedimento porque está cara. También hay que compaginarlo con un poco de cardio, de gimnasio o de crossfit, porque físicamente es duro. Cuanta mejor forma física tengas y más tiempo pases encima de la moto más lejos llegarás», prosigue nuestro entrevistado.

«Es duro y no es un deporte barato, pero tampoco es tan caro como la gente se piensa»

Hablamos de los éxitos deportivos cosechados por JSI Racing, el club que también dirige, y que es por derecho propio el más importante de la Comunidad Valenciana:

«Hemos tenido muchos, sin ir más lejos en esta última Copa del Rey. Por ejemplo, Alma quedó segunda en GP0 féminas. Nuestro Daniel Sánchez Rosa se ha proclamado doble Campeón de España en modalidad Offshore. Yo me he hecho también con el título de la Copa del Rey de RallyJet en GP2. Y tenemos también a a Rafael Navarro Morcillo, que es un piloto que va en silla de ruedas. Sale con nosotros a entrenar, tiene la moto adaptada a su condición y es espectacular verle, la verdad es que va muy fuerte».

«En la Federación Valenciana queremos volver a ser la potencia nacional que fuimos»

Tomamos nota mental para el futuro del potencial de una preciosa historia como esa, que sólo podría ser contada como toca en un medio como este. Y para terminar con Julio hablamos de las cuestiones más propiamente federativas:

«El apoyo de de las instituciones siempre es muy importante para la supervivencia, porque son deportes minoritarios y tenemos muy pocos ingresos o ninguno. Dependemos de los esfuerzos particulares y de las subvenciones. Cuando vamos a un ayuntamiento a hacer una demostración lo disfrutan, porque es un espectáculo ver las carreras de Motonáutica. Tenemos una ayuda directa de la Generalitat Valenciana pero es modesta. La Federación Valenciana tuvo un gran apogeo en los 80 y 90, luego perdió fuelle y ahora queremos volver a ser la potencia nacional que fuimos. Luego ya a nivel internacional pues… en el Campeonato del Mundo, españoles y franceses siempre tenemos algún representante. Y está muy potente toda la zona de Abu Dabi, donde hay bastantes pilotos muy buenos que están ahora en el top. Obviamente su poderío económico y que les salga la gasolina barata ayuda mucho», concluye Julio López.

Hablando de gasolina, cabe destacar que la Federación Valenciana de Motonáutica y JSI Racing realizan también actividades dirigidas a preservar nuestro mar y compensar la huella de carbono, como la que os contamos en estas páginas hace tan sólo unos meses:

NOTICIA YSN: «La Travesía de Limpieza del Mediterráneo pretende limpiar 500 km de mar entre València y Baleares en tres días»

Hablamos también con Irene López, hermana de Julio e integrante también de JSI Racing: «Yo en un principio era la asistente de mi hermano en las carreras. Ahora le sigo acompañando, pero ya compitiendo. No había una categoría específica de chicas así que no me animaba. Pero un día probé con una carrera, me atrapó y ya llevo un par de temporadas corriendo. Además de la libertad, lo que me atrae, es la adrenalina. Me encanta el motor y me encanta el mar, también hago Surf, y aquí ambas cosas se combinan. Es fantástico juntar el olor a salitre del mar y el de la gasolina» .

«Para entrenar nos juntamos varios del equipo, salimos a alta mar, montamos un pequeño circuito de boyas y empezamos a dar vueltas. Luego ya cada uno hace trabajo físico por su cuenta. Tienes q estar en forma porque son motos muy potentes y rápidas, la inercia es exigente. La conjunción entre el piloto y la máquina es clave. No vas sentado como en una silla, vas en posición más isométrica, las piernas están haciendo fuerza para que en una curva no salgas despedida de la moto a más de 100 km por hora» , nos dice Irene, con una mezcla de excitación y prudente sabiduría.

«La conjunción entre el piloto y la máquina es clave. Y es fantástico juntar el olor a salitre y a gasolina»

Nos atiende también la joven Ashira Zamora, que en su breve trayectoria competitiva con el club ha experimentado un crecimiento exponencial y un progreso fulgurante en su carrera:

«La afición me viene por mi padre, hicimos salidas con la moto por afición durante varios años. Y en septiembre de 2022 conocí a Rafa Puig, que es mi entrenador. Me puse a practicar sin parar, me entró la fiebre de la competición y en marzo de 2023 participé en mi primera carrera oficial y casi quedé la última. Era en categoría GP2 Promo, que es una moto muy grande, de 300 caballos. Pero fui mejorando y llegué a salir como cuarta».

«En la segunda parte de la temporada cambié de moto y de categoría, me pasé a GP0 y ahí me adapté tan bien y crecí tanto…¡Que acabé como Campeona de España!. Y así quiero seguir el año que viene, liderando en GP0 y mejorando en GP2 Promo» , nos cuenta con la mirada brillante por la ilusión.

Por último hablamos con Daniel Sánchez Rosa, uno de los baluartes del club tanto por los títulos conseguidos como por lo singular de la modalidad en la que es especialista, el Offshore:

«Hay tres tipos de carreras, una es el Circuito de corta distancia con las boyas más pegadas, luego está el RallyJet que son circuitos más largos con más separación entre boyas y por último está el Offshore, que es larga distancia saliendo a mar abierto. Por ejemplo puedes salir de Valencia, llegar a Cullera, repostar allí y volver. Aparte están también las carreras de Radiocontrol que son con maquetas teledirigidas y el Fly, donde el piloto no va en la moto sino sobre un aparato en los pies conectado por una manguera a la turbina, y con el chorro de agua que sale propulsada por la aceleración haces giros y piruetas que los jueces puntúan. Yo he sido recientemente Campeón de España y Campeón de la Copa del Rey en Offshore, que es lo que más me gusta. También he sido tercero en RallyJet» , nos aclara.

«El Offshore es larga distancia, saliendo a mar abierto y es mucho más dura»

Le preguntamos como fueron sus comienzos en este trepidante deporte:

«Yo toda la vida he salido al mar con mi padre, que es buceador y siempre le ha encantado, desde muy pequeño me iba con él y cada vez que pasaba algún amigo suyo con una lancha rápida yo pedía que me la dejaran y así me enamoré de esto y aprendí a domar las olas. La moto de agua la tenía pero no había competido nunca. Hasta que Julio me vio y me animó a correr. Esto te tiene que gustar porque no hay premios económicos de ninguna clase. De hecho te cuesta dinero: Gasto de gasolina, te trasladas a Murcia o Andalucía o donde te haga falta, te alquilas tú tu casa… todo. Y bueno, yo tengo empresas y me lo puedo permitir, pero no es un deporte barato, la verdad, que luego encima cualquier avería son 1.000 €. Menos mal que nosotros estamos con Pacutos Valencia, que somos socios y eso nos permite ahorrarnos un poco de dinero tanto en las revisiones como las reparaciones» .

Daniel continúa hablándonos con fruición sobre su apasionada relación con el Offshore, una modalidad de la Motonáutica que es siempre una aventura y un desafío en toda regla:

«Esta modalidad es mucho más extrema. Estás a mar abierto y a merced de las condiciones que haya de oleaje, marea y viento. Y luego aparte es mucho más duro porque estamos hablando de permanecer dos horas en la moto sin parar hasta que la gasolina se agota, repostar y regresar. Quizá es menos técnica que pasar por boyas pero físicamente es mucho más exigente y tienes más riesgo de caerte en algún momento, tienes que estar muy concentrado. Por eso no todo el mundo se atreve a competir ni lo aguanta, se rompen músculos y se rompen motores».

«El Offshore es extremo, se rompen músculos y se rompen motores»

Le preguntamos sobre las lógicas medidas de seguridad que existen en esta clase de competiciones:

«El equipo está en la orilla, hay comisarios y barcas en medio del mar. Igual tienes sólo seis puntos de referencia en toda la carrera. Tú no ves ninguna marca porque algunas están a seis kilómetros y otras pueden estar a doce. Vas con la moto a tope y viendo como te hacen destellos con un espejo y ahí te ubicas porque te están guiando por reflejos, necesitas también mucho sentido de la orientación. Hay un helicóptero que te sigue arriba, así que saben si te has caído al agua. En ese caso hay lanchas que van enseguida al rescate o a ver qué ha pasado aunque con buen mar puedes llegar a los 130 kilómetros por hora y una caída de ese tipo sobre agua es casi como sobre asfalto».

«Con buen mar puedes llegar a los 130 kilómetros por hora y una caída de ese tipo sobre agua es casi como sobre asfalto»

También queremos saber cómo afronta los entrenamientos y qué diferencias hay respecto a las prácticas de cara a las carreras convencionales:

«Pues mira es curioso, porque por ejemplo para entrenar carreras de boyas a veces casi tenemos que escondernos de la Guardia Civil, hay que pedir permiso cada vez y los trámites son lentos. La autoridad, los buzos y los pescadores parece que no son muy amigables a veces con nosotros, somos un poco los renegados (risas).  Yo para Offshore salgo a mar abierto esté el mar como esté, incluso mejor si está malo porque te curte más. Julio también es un guerrero y se mete con mal mar. Hay gente que si hay olas de seis metros no saca la moto ni para lavarla. Procuro ir con un par de amigos que me siguen de cerca por si me pasa algo o tengo una avería» .

Daniel termina haciendo hincapié en que «acabas desfondado, la última vez estuve cuatro días para recuperarme. Yo peso 107 kilos, a mí no me gusta estar tan grande pero hay que mantenerse fuerte para esto, así que todos los días tienes que ir al gimnasio, a la cinta atlética, a hacer sentadillas y hacer pesas. También practico remo y hasta tengo presillas de mano para coger fuerza en ellas y tener mejor agarre. En el pasado tuve alguna lesión y perdí forma pero luego cogí peso, quería estar fuerte y preparado a conciencia. Y ahí están los resultados. Me vinilé la moto con la Senyera y tenía que ganar con ella sí o sí».

Nos marchamos de las instalaciones de Pacutos en Valencia Mar con una buena dosis de adrenalina en vena, como siempre nos ocurre cuando hablamos con gente que vive lo suyo con pasión y espíritu de superación absolutos. Y con cierta nostalgia, porque este periodista puede dar fe en primera persona, aunque a mucho menor nivel obviamente, de que las sensaciones relatadas son totalmente ciertas. He tenido la fortuna de poder hacer mis pinitos puntualmente con motos de agua más pequeñas y menos potentes en las aguas más tranquilas del Mediterráneo y puedo dar fe de la exigencia física a la vez que liberación mental que supone la experiencia.

Y es que como ocurre con casi todo en la vida, las cosas se aprende a amarlas cuando tienes la oportunidad de conocerlas. Para intentar transmitir en alguna medida dicho torrente de sensaciones, os dejamos con un pequeño vídeo de una de las últimas competiciones disputadas por JSI Racing y agradecemos a todos sus integrantes su amabilidad, así como deseamos que sigan surcando las olas disfrutando felizmente de este electrizante deporte.